Hoy me gustaría comenzar con un nuevo tema, del que también he recibido muchos correos: qué hacer cuando se hace pipí en la cama.

Buenas noches Dra. Nancy, 

mi nombre es Malena y soy mamá de un hermoso niño de 4 años 9 meses. 

Estoy muy preocupada porque, a pesar de que es un niño muy inteligente, no me avisa para ir al baño; a veces se hace pipí o popó tanto en casa como en el colegio. Ya he intentado muchas formas de poder animarlo a avisar pero nada me ha funcionado; no va al baño con tal de no dejar el juego. Sí lo he castigado y le he dado nalgadas cuando se ensucia. La verdad estoy desesperada, he pensado consultar a un psicólogo porque pienso que puede ser algo emocional. 

Por favor ayúdeme. 

Gracias  

 

Es uno de los temas que más preocupa a las mamás. Comenzaré por decirles que, en muchas ocasiones, las mamás comienzan a preocuparse antes de tiempo; si bien la mayoría de los niños logran permanecer secos durante la noche a los 3 años, el mojarse en la cama no se considera un problema sino hasta después de los 5 años de edad.

Además, los “accidentes” no cuentan. En otras palabras, si un niño logra permanecer seco durante la noche la mayor parte del tiempo y una noche “le gana,” no podemos hablar de la presencia de un problema.

Para que se considere que un niño presenta enuresis (éste es el término médico para el trastorno), debe orinarse de manera persistente, al menos 2 veces por semana, durante 3 meses consecutivos, y tener más de 5 años de edad. 

Existen diversos tipos de enuresis:

  • Diurna: si el problema se presenta durante el día
  • Nocturna: si se presenta por la noche
  • Mixta: tanto en el día como en la noche
  • Primaria: cuando el niño tiene más de 5 años y nunca ha adquirido el control de la vejiga
  • Secundaria: cuando logra el control de la vejiga durante algún tiempo y después lo pierde
  • La enuresis es más frecuente en los niños (varones) que en las niñas; suele darse en familias (con frecuencia, el padre del niño también presentó el problema) y tiende a desaparecer en la adolescencia.

Se han descrito muchas causas; veamos algunas:

  • Mucha gente cree que los niños que tienen enuresis tienen problemas emocionales, pero esto no parece ser así. En diversos estudios se ha encontrado la misma incidencia de problemas emocionales en los niños con enuresis que en la población general.
  • Sin embargo, se ha visto que las situaciones de crisis pueden generar estrés en los niños y una de las manifestaciones del estrés puede ser enuresis.
  • También se la atribuye a factores fisiológicos, pero son muy raros los casos en los que se ha podido encontrar una relación entre aspectos físicos y estas alteraciones.
  • Más bien parece haber una maduración más lenta de la vejiga, lo que significa que el niño alcanzará el control un poco más tarde que la mayoría de los niños de su edad porque su vejiga se está desarrollando más lentamente.
  • Otra explicación es que, si el niño duerme muy profundamente, la sensación de la vejiga llena no es detectada, por lo que no se despierta para ir al baño.

En todo caso, como podemos ver, se trata de un trastorno, un síntoma, no una conducta inadecuada por parte del niño. Y es aquí a donde me gustaría detenerme.

Los niños no se orinan en la cama para molestar a los padres, ni para llamar la atención, o como una travesura. Un niño que no logra el control del esfínter se siente incómodo, más aún cuando el medio le demanda este control y él, aunque se esfuerce, no lo puede conseguir.

¡Castigar a un niño por hacerse pipí en la cama resulta tan inapropiado como resultaría castigar a un niño de 1 año de edad por caerse cuando está aprendiendo a caminar!

¿Qué puedes hacer para ayudar?

Si tu hijo cumple con los criterios para que tú puedas pensar que tiene enuresis, lo primero que debes hacer es acudir con un médico para descartar cualquier causa física que esté motivando este problema.

  • Transmítele tu amor y apoyo incondicional para superar esta situación.
  • No lo abrumes con el tema – intenta hablar acerca del problema cuando él sienta la necesidad de hacerlo, no cuando la necesidad surja de ti.
  • Enséñale que no es bueno aguantarse las ganas de ir al baño.
  • Intenta identificar si existe alguna situación emocional que esté generando estrés en el niño; si esto es así, intenta resolver la situación emocional con lo cual el problema de enuresis debe mejorar.
  • Refuerza positivamente a tu hijo cuando logre amanecer seco – es decir, felicítalo, aliéntalo, en lugar de reprenderlo o castigarlo cuando no pueda hacerlo.El hecho de que tu hijo sepa que tiene el apoyo de sus padres en forma incondicional puede ayudar a disminuir la ansiedad, lo que contribuye a la solución del problema.

    Intenta identificar los factores que incrementan o disminuyen el problema; por ejemplo:

– No dejes que tome muchos líquidos cuando se acerque su hora de dormir

– Recuérdale que antes de dormir vaya a hacer pipí. Aun cuando diga que no tiene ganas, insístele.

  • No lo compares con niños de su edad – o menores – que ya han logrado superar esta etapa.
  • Procura que sus actividades no se vean afectadas por el problema (dejar de ir a clubes, paseos, viajes, etc.)
  • Si el problema persiste, consulta con un especialista.

Pueden enviar sus preguntas y comentarios del Movimiento Prohibido Castigar a:

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